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Piernas Inquietas

Trastornos del Sueño

Deficiencia de Hierro

Caracas

Síndrome de piernas inquietas: síntomas y tratamiento

Por Dr. José D. Álvarez L. · Especialista en Medicina Interna

17 de octubre de 2026 · 7 min de lectura

Síndrome de piernas inquietas: síntomas y tratamiento

En resumen

El síndrome de piernas inquietas es un trastorno del sueño que provoca una urgencia difícil de resistir de mover las piernas en reposo, sobre todo por la noche, a menudo con sensaciones molestas como hormigueo o ardor que alivian al moverse. Afecta a cerca del 3% de los adultos de forma significativa y es más frecuente en mujeres, en personas con déficit de hierro, embarazo, enfermedad renal o neuropatías. El diagnóstico es clínico y requiere análisis de hierro; el tratamiento comienza retirando los medicamentos que lo empeoran, corrigiendo el hierro y, si hace falta, con gabapentinoides.

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El síndrome de piernas inquietas es un trastorno del sueño que provoca una urgencia difícil de resistir de mover las piernas, sobre todo al estar sentado o acostado, muchas veces acompañada de sensaciones molestas como hormigueo, ardor o «corriente eléctrica». Empeora por la noche, alivia al moverse —por eso cuesta tanto dormir— y es más frecuente de lo que se cree: afecta de forma significativa a cerca del 3% de los adultos. La buena noticia es que se diagnostica en la consulta y tiene tratamiento; el primer paso es revisar el hierro y los medicamentos.

¿Qué es el síndrome de piernas inquietas?

Es un trastorno del movimiento relacionado con el sueño. Quien lo padece siente una necesidad imperiosa de mover las piernas al estar en reposo (sentado o acostado), con frecuencia acompañada de sensaciones desagradables en las piernas —en algunos casos también en los brazos—. Las molestias aparecen o empeoran al final de la tarde y durante la noche, y mejoran mientras la persona camina o se mueve. Suele comenzar antes de los 45 años, aunque la mayoría de quienes consultan lo hacen después de los 50, y es aproximadamente dos veces más frecuente en mujeres.

¿Cuáles son los síntomas?

  • Urgencia o necesidad imperiosa de mover las piernas cuando se está quieto (sentado o acostado).
  • Sensaciones molestas en las piernas: hormigueo, ardor, comezón o sensación de corriente eléctrica.
  • Empeoran en reposo y por la noche; mejoran al caminar o estirar las piernas.
  • Dificultad para conciliar el sueño y despertares frecuentes.

El impacto en el sueño es la principal razón de consulta: en encuestas a pacientes, cerca de 7 de cada 10 tardan 30 minutos o más en dormirse, y 6 de cada 10 se despiertan tres veces o más por noche. Por eso, además del cansancio, puede aparecer dificultad para concentrarse durante el día o cambios en el ánimo.

¿Por qué ocurre? Causas y condiciones asociadas

El síndrome de piernas inquietas no tiene una causa única. Los estudios apuntan a una combinación de factores: alteraciones en el manejo del hierro por parte del cerebro, predisposición genética y cambios en el sistema de la dopamina. Cerca de la mitad de las personas con la forma más común tiene un familiar directo con el mismo problema.

También es más frecuente en ciertas situaciones y enfermedades:

  • Déficit de hierro (con o sin anemia).
  • Embarazo, sobre todo en el tercer trimestre; suele mejorar después del parto.
  • Enfermedad renal avanzada, incluidas las personas en diálisis.
  • Neuropatías (por ejemplo, la neuropatía diabética), esclerosis múltiple y enfermedad de Parkinson.
  • Apnea del sueño y cuadros de abstinencia de opioides.

Además, algunos medicamentos pueden provocar o empeorar los síntomas —como los antihistamínicos que se usan para la alergia o para dormir, ciertos antidepresivos y algunos fármacos que bloquean la dopamina—, y el alcohol también suele agravarlos. Repasar todo esto con el médico es parte del estudio.

¿Cómo se diagnostica?

El diagnóstico es fundamentalmente clínico: el médico lo establece escuchando cómo, cuándo y dónde aparecen las molestias y qué las alivia. No existe una prueba única que lo confirme. Para completar el estudio y descartar otras causas se solicitan análisis de sangre, en particular del hierro (ferritina y saturación de transferrina). La polisomnografía (el estudio del sueño) no es necesaria para diagnosticarlo.

Es importante diferenciarlo de otras condiciones que pueden parecerse: calambres nocturnos, dolor por artritis, molestias por neuropatía, ansiedad o incomodidad por la postura. La entrevista médica orienta el diagnóstico, y por eso conviene no autodiagnosticarse.

¿Cómo se trata?

El tratamiento se organiza por pasos, empezando por lo más simple:

  • Revisar y ajustar los medicamentos que puedan estar influyendo (antihistamínicos para dormir, algunos antidepresivos) y tratar condiciones asociadas como la apnea del sueño.
  • Corregir el hierro: cuando la ferritina está en 100 ng/mL o menos (o la saturación de transferrina por debajo de 20%), se indica hierro en pastillas —o intravenoso en casos seleccionados—. El beneficio completo puede tardar de 1 a 3 meses.
  • Medidas en casa: ejercicio durante el día, evitar la inmovilidad prolongada, baños tibios y estiramientos antes de dormir; limitar el alcohol.
  • Si los síntomas persisten: los gabapentinoides (gabapentina o pregabalina) son los medicamentos de primera línea; en estudios, aproximadamente 7 de cada 10 pacientes mejoran de forma marcada y también duermen mejor.
  • Casos que no responden: existen opciones adicionales —como opioides a dosis muy bajas o un dispositivo de estimulación de un nervio de la pierna— que se manejan con especialistas.

Un cambio importante: los medicamentos «dopaminérgicos» (como pramipexol o ropinirol), que durante años fueron la primera elección, hoy ya no se recomiendan como tratamiento diario de inicio porque con el tiempo pueden empeorar la enfermedad (un fenómeno llamado augmentación). Si usted toma alguno, no lo suspenda por su cuenta: coméntelo con su médico.

Señales para consultar pronto

  • Las molestias le impiden dormir o descansar con frecuencia.
  • Siente la necesidad de mover las piernas casi todas las noches.
  • Tiene anemia, está embarazada o padece enfermedad renal, diabetes o neuropatía, y presenta estos síntomas.
  • Los síntomas aparecen o empeoran después de comenzar un medicamento.
  • El mal dormir está afectando su ánimo, su concentración o su vida diaria.

¿Le pasa que, al acostarse, siente que tiene que mover las piernas para calmarlas? No es «nerviosismo»: puede ser un trastorno con causas corregibles y tratamiento. Si el mal dormir se ha vuelto costumbre, agende una consulta con el Dr. José D. Álvarez en Caracas (consultorio o a domicilio).

¿Dónde consultar en Caracas?

El Dr. José D. Álvarez es Especialista en Medicina Interna (MPPS 100.175 · CMY 3610). Realiza la evaluación integral del caso, revisa los medicamentos y solicita los análisis necesarios —incluido el estudio del hierro— para orientar el diagnóstico y coordinar el tratamiento, con seguimiento en consultorio o a domicilio en Caracas.

Fuente Winkelman JW, Wipper B. Restless Legs Syndrome: A Review. JAMA. Publicado en línea el 21 de enero de 2026. doi:10.1001/jama.2025.23247 Ver publicación

Preguntas frecuentes

¿Qué es el síndrome de piernas inquietas?

Es un trastorno del movimiento relacionado con el sueño que produce una urgencia difícil de resistir de mover las piernas en reposo, sobre todo por la noche.

¿Cuáles son los síntomas más frecuentes?

Urgencia de mover las piernas al estar quieto, sensaciones molestas como hormigueo o ardor, empeoramiento nocturno y alivio al moverse o caminar.

¿Cómo se diagnostica?

Con la historia clínica —cómo, cuándo y dónde aparecen las molestias y qué las alivia—; se solicitan análisis del hierro y no se necesita un estudio del sueño para diagnosticarlo.

¿Por qué ya no se recomiendan los medicamentos dopaminérgicos como primera opción?

Porque con el uso diario y prolongado pueden empeorar los síntomas (augmentación); hoy la primera línea son los gabapentinoides.

¿Cómo se trata el síndrome de piernas inquietas?

Primero se revisan los medicamentos y el hierro, se ajustan hábitos y, si hace falta, se indican gabapentinoides; los casos que no responden tienen opciones adicionales con especialistas.

¿Cuándo debo consultar al médico?

Si las molestias le impiden dormir o aparecen casi todas las noches, o si tiene anemia, embarazo, enfermedad renal o un medicamento que podría estar influyendo.

Dr. José D. Álvarez L.

Especialista en Medicina Interna · MPPS 100.175 · CMY 3610 · Atención en Caracas

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